Chandru Chatlani

Sobre mí

Orígenes

Hola soy Chandru, aunque los que me conocen me llaman Chan. Muchos os preguntaréis de donde viene este nombre, es originario de la India, de donde es mi padre, nombre muy común allí cuyo significado es “luna”.

Nací en un barrio humilde de Las Palmas de Gran Canaria en 1978, siendo el más pequeño de una familia de 4, mis padres, mi hermano y yo. Tuve la suerte de haber crecido en una familia normal, con sus cosas, como todas las familias, pero con un marcado sentido del amor, la unión, el esfuerzo, y el valor del trabajo, pero en dónde la música como arte y profesión, estaba totalmente fuera de lugar, y aunque pudiera parecer contradictorio, crecer con la idea de tener que demostrar continuamente la importancia de este arte ante mis seres queridos, ha definido uno de los rasgos más característicos de mi personalidad “la perseverancia”, aunque otros lo llamarían “tozudez”.

¿Y como comenzó esta inquietud por la música? Recuerdo que hasta los 13 años, no entendía por qué los adultos escuchaban música en su día a día. Fue una profesora en el instituto quién me enseñó a escuchar la música, sentirla, dejarme llevar, vibrar, y disfrutarla. Así comenzó mi interés por lograr hacerla por mis propios medios, hasta que tuve la suerte de heredar una vieja guitarra de un familiar y comenzar de esta forma la actividad que se convertiría con el paso del tiempo en el eje central de lo que soy a día de hoy.

Cuando comencé a dar conciertos con 17 años descubrí que tenía un pánico escénico horrible, se me congelaban las manos, y era incapaz de tocar bien 3 notas seguidas. Lejos de tirar la toalla, decidí que tenía que exponerme más ante el público, y entré a formar parte de un grupo de teatro amateur que hacía actuaciones con cierta regularidad. Como siempre he dicho “problema, ¡solución!”. Aquello ya quedó atrás hace mucho, pero con el tiempo he aprendido a controlarlo.

Soy casi ingeniero de Telecomunicaciones, y digo casi, porque lo abandoné por falta de motivación y ganas. Y esto fue una dura decisión, tanto para mi como para los míos. Dejé una carrera para volcarme de lleno en la música, así que comencé mis estudios en Magisterio musical en la Universidad de Las Palmas.

También recibí clases de distintos profesores y materias musicales manteniendo un ritmo de estudio y trabajo de unas 7 u 8 horas diarias. Mientras mis amigos salían, se divertían, tenían parejas, etc, lo lógico de la edad, yo era una máquina de disciplina musical que empleaba todas esas horas para llegar a cumplir mis objetivos e inquietudes.

Esta disciplina me permitió estar viviendo cómodamente de la música con 22 años. Tenía un amplio número de estudiantes, daba muchos conciertos y esa época me ayudó mucho a definirme como profesor y pedagogo.

Las ganas de mejorar, superarme y aprender más me hicieron tomar la decisión con 26 años de trasladarme de una isla tranquila, relajada, con buen clima todo el año a la capital del reino, Madrid, donde sabía que podría crecer como músico y lograr mejores oportunidades.

 

De Madrid al cielo

Desarrollo

De una isla pequeña perdida en el Atlántico con apenas 700000 habitantes, me planto en la gran ciudad, con su asfalto, su ritmo frenético, su mestizaje, y sus casi 6 millones de habitantes.
Cómo curiosidad, los primeros meses desarrollé un tic nervioso en el ojo derecho fruto del estrés, pero estar aquí me ha permitido mejorar a unos niveles muy altos, tanto en conceptos, como en conocimientos, y destrezas musicales.

Comencé, y a día de hoy continúo, un periodo de formación constante que me convierte en un músico con muchas facetas distintas. Guitarrista, músico de sesión, arreglista, compositor, productor musical, director de un coro vocal, compositor de medios audiovisuales, profesor de guitarra, guitarrista de conciertos, y profesor de armonía.

Dejé de ser guitarrista y me convertí en músico. Aprendí a ver y a escuchar a cada miembro de una formación musical como una pieza individual importante dentro de un todo.
Así que tengo un curriculum de lo más variado pero con un denominador común, “la música”.

Fue en el 2011 y a raíz de una casualidad que comienza mi andadura en Youtube que hace que a día de hoy, tu estés leyendo estas líneas.

De lo analógico a lo digital – del aula a Youtube

Evolución

Vivimos en una sociedad cambiante que se va digitalizando a una velocidad pasmosa. Quizá alguno de ustedes aún recuerde ese formato color sepia, con un cuarto muy desordenado, un sonido y una iluminación muy poco cuidada y aderezada con  unos pelos escandalosamente alborotados, esto último permanece en el tiempo.

Esos primeros vídeos los hice porque quería ir más rápido con mis alumnos, facilitarles el trabajo y por eso decidí crearlos, para que pudieran consultarlos tranquilamente en casa y luego, en la clase poder trabajar en profundidad esos conceptos. Pero claro, ahí fue el origen de todo. Quién me iba a decir que aquellos vídeos con una baja calidad de edición iban a tener tanta aceptación, así que, con la ayuda de unos amigos comenzamos a cambiar cosas y a preocuparnos más de lo que se grababa y emitía.

Pasamos del tono sepia al color, del ruido ambiente a micrófonos y edición de sonido, y de esperar y desear un día soleado a grabar usando focos e iluminación, y por fin, tuve la excusa perfecta para ¡ordenar mi estudio!. Con ellos comencé la andadura de esta web que estás visitando en este momento, y así estuvimos 2 años, publicando clases y artículos semanalmente. Cada compañero del equipo tenía una tarea especializada, el cámara, el editor de vídeo, el programador informático y mi papel que era crear contenidos, explicarlos, ponerme decente y pasar muchas horas delante de una cámara. Parece fácil de decir, pero en aquel entonces eramos muy pocos haciendo esto y llevaba un trabajo considerable.

Hacíamos esto de forma altruista, pero eso fue dinamitando la paciencia de todos, y llegó la crisis económica que terminó de rematar aquellas buenas intenciones que nos unían en lo laboral. Ahí quedaron más de 50 clases, una web, un montón de ideas que nunca se llegaron a cristalizar y el proyecto de “clasesguitarrachandru.com” se tuvo que parar de forma obligatoria. Siempre fue la espina que se me quedó clavada, pero por suerte con el tiempo me la he podido quitar, pero no quiero adelantarme en el relato.

Pasó el tiempo, y cómo siempre he sido un bicho raro que aprende y aprende, pues ni corto ni perezoso aprendí a usar una cámara, a editar vídeos, a tener una iluminación decente que ha ido mejorando, y una vez armado de valor, me cargué el proyecto a la espalda. Y aquí estamos otra vez en esta carrera de fondo continua y dispuesto a poder ayudar a todo el que quiera, compartiendo los conocimientos y experiencias musicales que he ido adquiriendo a lo largo de mi vida.

Este espacio web es para todos vosotros, que queréis mejorar, que tenéis las mismas inquietudes e ilusiones que yo tuve (y sigo teniendo), que estáis aburridos de escuchar siempre lo mismo, y queréis avanzar y os veis frenados por algo, o simplemente, encontráis en la música un espacio de paz y tranquilidad en un mundo que cada día está más loco.

El camino del aprendizaje y desarrollo musical no tiene por qué ser aburrido y tedioso. Aquellos que me conocen, saben de sobra que intento explicar todo de forma simple, sencilla, cercana y con humor, no hay nada más que me fascine que reírme. Esto es muy bonito como para convertirlo en algo feo, elitista, e inalcanzable. En esta web hay un pedazo muy grande de lo que soy, mucho mimo, mucho detalle y muchas ganas de seguir creciendo todos juntos.

Si te preguntas ahora que puedes hacer, pues es muy sencillo, ya sabes quién soy y que es lo que hago, así que te animo a que te pases por la sección “Aprender música” e investigues y cotillees, ¡seguro que hay algo que te puede interesar!

Si has leído todo esto, y has llegado hasta aquí, ahora ya tienes una visión más real del significado que tiene para mí la expresión “carrera de fondo y no de velocidad”.

Un abrazo, Chandru